En 1990, Leonel Soto forma la banda de rock acústico Bandidos, donde interpreta solamente canciones de su autoría y con la que concursa, dos años después, en el Band Explotion, organizado por Yamaha en el mítico Rockotitlán. Bandidos obtiene el séptimo lugar entre más de doscientas bandas lo cual impulsa a Leonel Soto a dedicarse por completo a la música.

Posteriormente se traslada a Cuernavaca, Morelos, donde conoce de cerca la canción de autor y comienza a exponer su trabajo en foros dirigidos a este género. Ahí graba su primer disco, Nada Soy, con el que realiza una gira por toda la República. 

En 2005 se establece en la Ciudad de México para empezar la grabación de su segundo proyecto, Pequeñas Muertes, bajo el sello de E.L. Music. Manuel Cázares se encarga de la producción musical e impulsa la participación de reconocidos músicos como Aarón Cruz y Roberto Arballo, entre otros.

A partir de Pequeñas Muertes, Leonel recibe varias invitaciones para participar en distintos festivales de cantautores. Destaca su participación en República Dominicana, por invitación de Pável Nuñez, uno de los máximos representantes de la canción de autor de ese país.

En 2008, Leonel empieza en Cuba, la Gira Internacional Pequeñas Muertes. Ahí lo recibe Santiago Feliú. En La Habana, la Asociación Hermanos Saíz le programa conciertos en Bellas Artes, diversas universidades y en el Pabellón Cuba, importante foro de exposición de artistas nacionales e internacionales.

En 2009, la gira se extiende al viejo continente, donde Leonel Soto lleva su música a Palermo, Roma, Madrid, Barcelona, Gran Canaria, París y Ginebra.

En Estados Unidos, presenta su trabajo en Los Ángeles, Portland, Chicago, New York, New Jersey y Austin, por invitación de distintas asociaciones culturales latinoamericanas.

Actualmente, Leonel Soto alterna sus presentaciones entre el extranjero y la República Mexicana, en versiones acústicas o acompañado por su banda, Los imaginarios. Además, prepara un tercer disco en el que experimentará con nuevos sonidos.